A la playa con el coche
Publicado el 13 de Junio 2014
¿Por qué ir a una sola playa?
Nos pasamos el frío invierno deseando que llegue el calor del verano para disfrutar de nuestras vacaciones. Una vez superada la discusión clásica del: “¿playa o montaña?”, y en el caso que la primera saliera vencedora, no hay mejor lugar que Málaga para pasar unos días al sol (de tranquilidad o fiesta, eso es otra elección personal).
Una vez en la capital costasoleña, puedes dedicarte a descansar e ir a la playa, pero habiendo tantas y tan impresionantes ¿merece la pena quedarse en una de ellas por muy a gusto que te encuentres? En Helle Hollis te vamos a proponer una alternativa que seguro que te convence: 6 playas diferentes, 6 oportunidades de ocio, 6 lugares para recordar durante todo el año y todo en poco más de 100 kilómetros.
Paso 1: el coche
Acércate hasta nuestro punto de recogida en el aeropuerto Pablo Ruiz Picasso y escoge el vehículo que mejor se adapte a tus necesidades o a tus caprichos, que estando de vacaciones también cuentan.
Paso 2: Guadalmar
Una vez motorizados, con el aire acondicionado y el bañador, estáis listos para ir a la playa con el coche y descubrir la playas más cercanas: la de Guadalmar. Ojo, no por ser las más accesible tiene nada que envidiar a las demás de este listado.
En menos de 15 minutos ya podemos estar clavando la sombrilla en la arena de Guadalmar o San Julián, cómo también es conocida.
Ubicada junto a la desembocadura del río Guadalhorce en un enclave natural dentro de lo urbano, encontramos esta playa de arena oscura y sin paseo marítimo. Puede que sea en parte por esto último o quién sabe exactamente por qué razón, la playa es relativamente poco visitada por los bañistas pese a estar cerca del núcleo urbano, desde luego es mucho más tranquila que la bulliciosa Malagueta.
Por cierto, cuenta con parking gratuito para los visitantes que se acerquen hasta allí.
Paso 3: Playa Las Gaviotas
A unos 30 minutos transitando por la carretera que bordea la costa (la AP7 o la Carretera de Cádiz), nos espera la playa de las Gaviotas.
De una enorme extensión, tanto es así que se trata de dos playas unidas entre sí, salpica todo su recorrido de pequeños muelles que dotan de una marcada personalidad al conjunto.
Si cuando lleguéis empezáis a tener un poco de hambre, podéis encontrar diversos chiringuitos en los que disfrutar de sabrosos espetos de sardinas y otros productos del mar tan típicos de la zona.
Paso 4: Playas de Marbella
En en el término municipal de Marbella, merece la pena detenerse especialmente en dos de sus playas: Las Chapas y Elviria.
La primera de ellas, está en Elviria, a unos 15 minutos del centro de Marbella capital, en una urbanización de viviendas costeras que disfrutan de esa extensión de costa, aunque no de forma privada para ellos, por lo que podemos aprovechar para hacer una parada y refrescarnos de nuevo.
la de Las Chapas, no es ningún secreto escondido, de hecho es muy conocida, pero de todas formas, conserva todo su encanto y no está masificada por los bañistas (lógicamente en temporada alta si se nota una afluencia mayor).
Paso 5: Playas de Estepona
Tras 114 kilómetros de viaje llegamos a Estepona, nuestra última etapa. Allí podremos disfrutar de una espectacular playa. Otra de esas joyas que podemos encontrar salpicando la Costa del Sol y que justifican hacer unos cuantos kilómetros.
Posiblemente sea la que registra de media una mayor ocupación de todas las que hemos comentado en este post, pero no podíamos dejar de recomendaros la visita. Per es que además de un agradable entorno y aguas tranquilas, es un lugar magnífico para ver atardecer antes de hacer el camino de regreso.
Esta es nuestra propuesta pensando en unas vacaciones de mar, en las que podemos ampliar nuestro horizonte y sacar lo mejor de toda la costa malagueña sin quedarnos encerrados en la misma zona ¿quién dijo que no merecía la pena ir a la playa en coche?